10 cosas que debes saber antes de comenzar un negocio

No hay una fórmula mágica para empezar un negocio que funcione desde el primer día, pero sí que es cierto que muchos empresarios generosos, después de muchos fracasos,han compartido la fórmula de su empresa.

Aquí te presento 10 cosas que debes saber antes de comenzar un negocio.

 

Emprender no es un sprint, es una maratón a largo plazo

Mucha gente se obsesiona en correr y hacer las cosas rápido, empezar, crecer a toda velocidad y pegar el pelotazo. Pero las cosas siempre están cambiando, y los planes rara vez salen como planeas. En su lugar, céntrate en construir una empresa y una marca a largo plazo.
Por eso es importante que, cuando vayas a emprender, lo hagas con un colchón financiero, ya que si tienes un problema de flujo de caja, la urgencia te matará.

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Primero la demanda y luego la oferta

Las compañías que triunfan se centran más en satisfacer necesidades, que en ser visionarias. No te quiero desanimar si te sientes la reencarnación del próximo Steve Jobs, pero sí te aconsejo que antes de emprender, investigues, conozcas tus números y te asegures de que exista un mercado que demande lo que quieres vender. A veces es un error adelantarte con las tendencias.

No regales nada

No hagas números románticos dando servicios gratuitos para que te conozcan ni caigas en la tentación de monetizaciones marcianas basadas en ingresos publicitarios o impacto social positivo. Cada venta debe ser rentable, idealmente en un 50 por ciento. Luego, deberás construir un equipo y un sistema a medida que creces.

Resuelve un Problema

Siempre pregúntate qué necesidad o problema resuelve tu producto o servicio. Si no hay demanda o interés del mercado, debes empezar de nuevo. Usa herramientas como Google Trends o Quora para enterarte de los problemas y las tendencias actuales.
Pero primero, ¡Vende algo que la gente ya esté buscando y aprende a vender!
Si tú creas un negocio, y se lo explicas a tu abuela y no lo entiende, quizás tenga que plantearte volver a definirlo.

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Estudia tu público objetivo

Y estudiar implica preguntar, dialogar, encuestar.
Enfréntate a la realidad cuanto antes. Llama a algún cliente a ver si le interesa lo que quieres vender o haz alguna campaña en internet a ver si hay interés por tu idea.
Exponte al rechazo cuanto antes y analiza las respuestas. Un NO a tiempo, alivia mucho dolores a largo plazo.
Por ejemplo, puedes hacer un meetup o una reunión con amigos y presentar tu idea como si fuera ya realidad y recolectar el feedback.

Deja de mirarte el ombligo

Muchos empresarios se centran tanto su marketing y las bondades de lo que venden, que se niegan a saber más sobre lo que sus clientes quieren lograr o resolver.
Las empresas rentables y que funcionan conocen a sus clientes. Venden el valor, el impacto y los resultados que sus clientes buscan. Cuando haces eso, te conviertes en esas raras empresas cuyos productos no necesitan ser vendidos, simplemente se compran.
Así que ten un poco de humildad y piensa que si te va bien y creces, como dice Guy Kawasaki, “Ssiempre habrá alguien encerrado en un garaje pensando cómo quitarte los clientes que tienes hoy”.

No hagas parálisis por análisis

Nada funciona bien a la primera. La única forma de progresar es realmente hacerlo: hay que actuar de inmediato, y después analizar los resultados y hacer cambios. Aprende sobre metodologías Agile para que el intentar y reintentar sea algo natural. Nunca te rindas. La única forma en que realmente fallarás es si te rindes.
Fíjate en la naturaleza, ¿cuánto duda un pájaro en empujar a su cría para que empiece a volar?

Cuida la caja

Si te cuesta manejar el dinero o la contabilidad no es lo tuyo, te adelanto que no te escaparás de esa responsabilidad si quieres tener las cosas bajo control. En el emprendimiento no vale eso de “yo no sé de números”. Asegúrate que tienes suficiente financiación y ojo con los flujos de caja, pues empresas con grandes espectativas se han ido al garete por ahogarse financieramente.
Una cosa en la que puedes ir aprendiendo es tener control de tus gastos personales, así será más fácil para cuando luego tengas la empresa.

Financiate sólo cuando tenga sentido

En muchos países hay políticas de apoyo al emprendimiento y en algunos casos, la financiación no bancaria llega a cantidades muy atractivas que tientan a todos los socios. Pero ojo, que la financiación puede ser hasta perjudicial, porque un negocio tiene que tener un modelo sostenible, no mantenerse por subvenciones o dinero fácil de inversores que emborronan la fórmula.

Prepárate para pivotar

Ningún MBA ni ningún Gurú te dará ninguna fórmula secreta o paso a paso para montar el negocio perfecto. Los negocios son como el billar, las bolas son perfectamente esféricas y pueden ir a cualquier lado y chocar con cualquier banda. Y cuando tratas con algo tan complicado como las mentes de los consumidores el caos se desata mucho más fácilmente que en el billar, sin importar lo buena que sea tu estrategia. Prepárate para cambiar a medio camino. No intentes ir contra el viento y la marea del mercado, sino aprovecha el viento para llegar a buen puerto.

Y para concluir.

Recuerda siempre que es tu cliente y el mercado quiere decide si tu idea de negocio va a funcionar, no tus planes diseñados a puerta cerrada. Sal a la calle a preguntar, a probar y antes que nada, recoge la retroalimentación.

¡Espero tus comentarios!

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